Esta es una de las preguntas más difíciles y, al mismo tiempo, una de las más sinceras: "Si Dios me ama, ¿por qué permite que pase por momentos tan difíciles?".
Cuando la vida se pone difícil, cuando todo parece ir mal, cuando tu corazón está cansado y tu fe se debilita, es natural cuestionarse.
La verdad es que todos nos enfrentamos a pruebas en algún momento. Y cuando llegan, no vienen con una explicación preparada. Llegan con dolor, con silencio y con el tipo de pregunta que sólo se hace de rodillas.
Pero, ¿realmente se aparta Dios? ¿Se olvida? ¿O sucede algo más grande, incluso cuando no lo entendemos?

Dios no prometió que no habría problemas
En ninguna parte de la Biblia se dice que seguir a Dios sea fácil. Jesús mismo dijo:
"En este mundo tendréis aflicciones. Pero ¡ánimo! Yo he vencido al mundo". (Juan 16:33)
En otras palabras, los problemas forman parte del viajeincluso para los que tienen fe.
La buena noticia es que Dios no nos abandona en medio del dolor. Él promete estar con nosotrosincluso cuando todo parece desmoronarse.
Las pruebas revelan quiénes somos
En los días buenos, es fácil sonreír, dar las gracias, decir que confías. Pero es en las pruebas se pone a prueba nuestro carácter.
Y no es para destruirnos. Es para mostrarnos lo que hay que fortalecer.
- Es en el desierto donde aprendemos a confiar
- Es en la escasez donde reconocemos la provisión
- Es en el dolor donde aprendemos la compasión
- Es en la espera donde desarrollamos la paciencia
- Es en la duda donde se fortalece la fe
Dios no desperdicia sufrimiento. Convierte incluso el llanto en aprendizaje.
1# Las pruebas nos acercan a Dios
Cuando todo va bien, es frecuente relajarse en la oración, distraerse con el mundo, olvidar lo que realmente importa.
Pero cuando llega la tormenta, ¿qué hacemos? Corremos hacia Dios. Lloramos en su regazo. E incluso en silencio, sentimos la presencia que nunca se ha ido.
A veces, Dios permite el dolor para que volvamos a Él.
No porque sea cruel, sino porque nos ama demasiado para dejarnos vivir lejos de la fuente de la vida.
2# Nos enseñan a depender, no a controlar
A menudo queremos resolverlo todo con la fuerza de nuestros brazos. Planificamos, controlamos, organizamos y nos anticipamos. Pero llega un momento en que todo está fuera de nuestro alcance.
Y ahí es donde aprendemos: no somos Dios. Y eso está bien.
Los juicios derriban el orgullo, derriban la falsa sensación de control y nos enseñan a decir con sinceridad: "Señor, no puedo hacerlo solo".
3# Revelan la fuerza que ya está en ti
Piensa en las pruebas a las que te has enfrentado en el pasado. En su momento, parecía que no podrías soportarlo, ¿verdad? Pero las superaste. Has crecido. Aprendiste. Cambiaste.
Tal vez hoy estés pasando por algo aún más grande. Pero dentro de ti hay una fe que perdura, incluso cuando está cansada. Hay un corazón que sigue en pie, aunque esté herido.
Y Dios lo ve. Él sabe cuánto duele. Pero también sabe cuánto puedes soportar con su ayuda.
"Dios es fiel. No permitirá que seáis tentados más de lo que podéis soportar". (1 Corintios 10:13)
4# Las pruebas tienen un propósito
Ahora no lo entendemos todo. Algunas respuestas sólo llegarán con el tiempo. Otras, quizá sólo en la eternidad.
Pero una cosa es cierta: Dios no actúa sin propósito.
- A veces Él está moldeando tu corazón
- Otras veces, te prepara para algo más grande.
- O incluso protegiéndote de algo peor que aún no has visto
Hay cosas que sólo entenderás en el futuro, cuando mires atrás y te des cuenta de que fue el caos lo que te empujó hacia tu destino.
5# El calvario no es el final, es parte del proceso
Lo que está experimentando no define quién eres, ni determina dónde acabarás..
¿Recuerdas a José? Fue vendido por sus hermanos, encarcelado injustamente, olvidado por quienes le habían prometido ayuda. Pero todo esto formaba parte del camino que le condujo al gobierno de Egipto.
¿Recuerdas a Job? Lo perdió todo: su familia, sus posesiones, su salud. Pero perseveró. Y al final, se restauró dos veces.
El calvario es un capítulo, no todo el libro. No dejes de escribir tu historia sólo porque la página de hoy sea difícil.
Dios no te abandona en las pruebas
Incluso cuando parece que calla, Está presente. A veces Él no responde de la manera que esperamos - pero Él está actuando de una manera que todavía no podemos ver.
La Biblia está llena de ejemplos de personas que sufrieron, cuestionaron, lloraron... pero se mantuvieron.
Y Dios los sostuvo a todos, También te apoyará.
¿Qué hacer en medio de un juicio?
1# Rezar, incluso sin palabras
Dios comprende las lágrimas, los suspiros y el silencio.
2# No se aísle completamente
Habla con alguien de confianza. Escuchar y ser escuchado ayuda a sobrellevar la carga.
3# Alimenta tu fe poco a poco
Lee un versículo, escucha una canción, mira un testimonio. Una pequeña llama sigue siendo luz.
4# No te culpes por sentir dolor
La fe no es la ausencia de dolor. Es creer ni siquiera sentirlo.
5# Confía en que pasará
Porque lo hará. Ninguna tormenta dura para siempre. Ninguna noche oscura impide el amanecer.
Véase también: ¿Por qué la Iglesia celebra el domingo y no el sábado?
25 de marzo de 2025
Con mucha fe y positividad, escribe diariamente para Oração e Fé, llevando mensajes y enseñanzas divinas a todos.